Mi primer teléfono lo tuve a los 11 años , cuando estaba en quinto de primaria. No me influyó mucho porque nunca he sido una persona que usara mucho el teléfono, pero me hizo comprender los riesgos que existen en internet.
Por lo general, intento usar el móvil solo una o dos horas al día, principalmente para ver videos o usar TikTok, porque no me gustaría pasarme días enteros con la pantalla. De hecho, cuando era más pequeño usaba las redes mucho más y solo veía a gente jugando a videojuegos, mientras que ahora las uso menos y veo un poco de todo.A veces he sentido la necesidad de desconectar porque me había cansado de perder tantas horas de mi vida. Sin embargo, nunca me he desconectado de forma definitiva, sino que simplemente empecé a usar menos el teléfono. Normalmente uso las redes sociales para hablar con mis amigos más cercanos y, de vez en cuando, con conocidos que veo poco para mantener el contacto. Además, nunca me comparo con la vida de los demás; sigo a pocas personas y es algo que no me interesa. En internet nunca he visto casos de acoso escolar (bullying), pero sí he visto muchas discusiones que, por suerte, siempre se han resuelto bien. Creo que mi vida sería diferente sin las redes sociales porque, aunque no las use tanto, me ocupan una parte del tiempo. Si ahora tuviera 14 años, preferiría que mis padres me enseñaran a usarlas, porque son útiles pero también peligrosas. Por eso, no estoy de acuerdo con prohibir las redes sociales. Creo que tienen peligros, por lo que es mejor permitir su uso pero con algunas restricciones.
